Damn Sour es una variedad feminizada de semillas de cannabis con alto nivel de THC, que combina con perfección los efectos de las sativas con la relajación de las indicas. Además, se adapta muy bien a distintos cultivos y técnicas diversas y produce cogollos llenos de resina e sabor.
Damn Sour es una variedad de semillas feminizadas de cannabis bastante preciosa. Su genética proviene de la Sour Sage y tiene buen equilibrio entre sus efectos sativos (60%) e indicos (40%), combinados a un sabor bastante marcado e intenso.
Es una planta versátil y que se adapta muy bien a diversos cultivos, permitiendo ser cultivada en interior o en exterior, lo que te vaya mejor. Se eliges el cultivo interno, su floración tarda 9 semanas y la producción gira en torno de 700g/m². Ya cultivada fuera, tiene la cosecha en la primera semana de octubre (considerando el plantío en el Hemisferio Norte) y un rendimiento un poco más grande: 800 g/planta. Su desarrollo es bastante controlable pues resulta en una planta mediana que aporta muchas ramas alargadas, con cogollos gordos y muy resinosos.
Média dificultad de cultivo
Floración: foto período
Muy buena para ScrOG y LST
Acepta bien distintos cultivos: tierra, coco, hydroponia o aeropónico
En hydroponia mantener altos niveles de EC
En floración > altas dosis de Nitrógeno
La reina equilibrada
Es la euforia de las sativas, con mucha estimulación mental, seguido de un colocón duradero de relajación y un sueño irresistible. Perfecta para el final del día, con su alto nivel de THC (22%), su olor amargo y gusto tropical y picantón.
Escrito porEthan ColeExperto en cultivo de cannabis y autor
Experto en cultivo de cannabis con más de una década de experiencia en cultivo indoor y formación de cultivadores
Revisado porSylvia JohnsonExperto en cultivo indoor y autor especializado en cannabis
Parecía más robusta que los esquejes de Sour Diesel que había probado antes, con ramas gruesas y una forma tupida que agradecía el espacio. Le apliqué un entrenamiento ligero (LST) al principio de la floración, lo que le permitió desarrollarse bien. Después, los cogollos empezaron a espesarse a mitad de la floración, desprendiendo un agradable aroma ácido a gasolina. La mía necesitó las 10 semanas completas de floración, pero la espera valió la pena, ya que las flores se volvieron más densas hacia el final. El humo era ácido y amaderado, con un ligero dulzor al final. Inicialmente sentí un efecto estimulante y creativo, seguido de una relajación corporal más suave, ideal para la tarde en lugar de un subidón soporífero a altas horas de la noche.